Juan Manuel Zarco y su compañero circulaban sobre la Av. Fray Servando Teresa de Mier, cuando a través de la frecuencia de radio informaron de un robo a casa habitación en la Colonia Jardín Balbuena, Alcaldía Venustiano Carranza. Sin perder tiempo, se dirigieron al lugar, una vez ahí se entrevistaron con una persona, quien aseguró que vio entrar al vecino a la casa señalada pero nunca lo vio salir. 

Juan Manuel Zarco y su compañero circulaban sobre la Av. Fray Servando Teresa de Mier, cuando a través de la frecuencia de radio informaron de un robo a casa habitación en la Colonia Jardín Balbuena, Alcaldía Venustiano Carranza. Sin perder tiempo, se dirigieron al lugar, una vez ahí se entrevistaron con una persona, quien aseguró que vio entrar al vecino a la casa señalada pero nunca lo vio salir. 

Zarco y su compañero se aproximaron a la casa en cuestión, observaron salir a un individuo de dicho domicilio, quien procedió a abordar una camioneta Land Rover, los uniformados le cuestionaron si era vecino del lugar y le pidieron que se identificara, pero el sujeto reaccionó de manera nerviosa y evasiva, acrecentando las sospechas de los policías. Simultáneamente, el compañero de Zarco, se acercó a la casa, tocó pero nadie respondió. 

El individuo insistió que él era el propietario del vehículo y exigió que lo dejaran ir, pero los oficiales no se lo permitieron pues continuaban investigando la situación. Posteriormente llegaron dos unidades de apoyo. Uno de los compañeros observó que alguien se asomó por la puerta del domicilio en cuestión, por lo que rápidamente se le se acercó y detuvo a ese sujeto quien no pudo comprobar que vivía en esa casa, lo ingresó a la patrulla al igual que al primer individuo.

Una vez asegurados ambos sospechosos, Zarco y su compañero, cautelosos, ingresaron a la casa. Lo que encontraron resultó toda una sorpresa. En uno de los cuartos había un hombre de 45 años de edad aproximadamente, quien estaba tirado en el piso, amordazado con una playera en la boca y con las manos amarradas con una corbata. 

Inmediatamente liberaron a la víctima, la cual manifestó que 4 sujetos ingresaron a su domicilio y lo amagaron con un arma de fuego, le quitaron un reloj, celular y 9 mil 200 pesos. El señor al ver a los detenidos los identificó plenamente como 2 de los que lo habían maniatado. Se supuso que los otros 2 sujetos lograron escapar. Tanto los imputados y los objetos recuperados fueron trasladados a la Agencia del Ministerio Público.

Horas más tarde la persona liberada agradeció a Zarco y a su compañero por haber actuado oportunamente, y dijo que de no haber llegado a tiempo, posiblemente algo malo le hubiera pasado. Los vecinos también les manifestaron su agradecimiento y apoyo, y por parte de sus mandos los felicitaron ya que fue una remisión de alto impacto.

Con más de 11 años de servicio, Zarco, como le gusta que le digan, es casado y tiene 2 hijos, un niño de 9 años y una niña de 5. Cuando llega a casa sus hijos le preguntan por qué le gusta su trabajo y él les responde que “Es muy importante y gratificante ver por el bien de las personas”. Su hijo mayor ya le dijo que quiere ser policía cuando sea grande, a lo que Zarco solo le recomienda que  se prepare mucho, ya que en la actualidad no es tan fácil ser policía.

Zarco reflexiona: “Me gusta ser policía, portar el uniforme y ayudar a las personas”. Es una función para la cual debes prepararte día a día, actualizarte porque va cambiado el sistema, adaptarse y saber de leyes.” Le gusta mucho trabajar en la Institución: “es un trabajo estable, digno, además de que me siento contento al saber que me reconocen mi labor policial”, finaliza Zarco.